martes 15 de abril de 2008

Elefanta suite



Paul Theroux
Alfaguara, 2008
368 pp.






No es cuestión de presentar a Paul Theroux a ningún aficionado a la literatura de viajes. El gran bazar del ferrocarril, El gallo de hierro, Las Columnas de Hércules, Hotel Honolulú, Retorno a la Patagonia, escrito al alimón con Chatwin, son clásicos de un escritor prolífico y polífacético.

Pero hay más, en el terreno propiamente de la novela, su thriller La calle de la Media Luna da medida de su capacidad narrativa y de atraer al lector con su enorme habilidad de crear aventura más allá del relato de viajes. Por cierto, la adaptación cinematográfica subrrayó ese saber hilar los acontecimientos y construir una apasionante intriga. Aquí, lo mismo que en el Cayo Largo de Bogart, el cine prefirió un final feliz y probablemente poco literario, que agradecimos los que amamos el lado dulce de la vida.

Pero vayamos al Theroux viajero. Porque su literatura no nace de la improvisación. Es verdad que su éxito y su origen norteamericano le han deparado la fama (¿injusta?) de señorito. Pero también lo es que su afición a los viajes y a mezclarse en mundos que no eran los suyos viene de lejos.

El Theroux joven trabajó en Mali en programas de desarrollo y acción humanitaria. Trabajó en Uganda de profesor. Vivió en Singapur, en cuya universidad dio sus clases. Y, por supuesto viajó todo lo que pudo. Le viene pues de lejos la afición y no siempre fue de un sitio a otro con la curiosidad de quien está de vacaciones. Ha vivido profundamente la aventura y la ha podido contar, quizás porque ha tenido suerte, quizás porque las amenazas son distintas de lo que parecen. Tras ser asaltado no hace tanto tiempo en África y salir airoso del trance, un soldado tuvo que explicarle el por qué del feliz desenlace: no era su vida la que buscaban, simplemente querían sus zapatos.

El nuevo libro de Theroux es más literario. Cuenta tres historias situadas en la India con personajes occidentales envueltos en escenarios distintos, y que reflejan como en Babel -volvemos a estar en el cine- el encuentro, y el desencuentro también, del extranjero con el entorno de otro país, en un ritual de acciones y de interferencias, de aproximaciones y de choques que parece que va a ser la tónica de este nuevo mundo globalizado donde vivimos.

La contraportada del libro cuenta lo siguiente:
"El maestro de la literatura de viajes Paul Theroux rompe los tópicos de la India como remanso de paz espiritual a través de tres desasosegantes novelas cortas cargadas de tensión y sexo, pero también de belleza y reflexión. En Monkey Hill un matrimonio de norteamericanos ricos ve cómo el deseo por lo desconocido y exótico puede lindar con la pesadilla. La Puerta de la India muestra de qué desconcertantes modos un simple intercambio de escenarios profesionales entre un abogado de Boston y uno de Bombay es capaz de alterar los principios y la moral de una persona. En El dios elefante queda expuesta la dificultad de reconciliar tradición y modernidad, así como los peligros de adoptar actitudes paternalistas o de intentar vivir en dos culturas al mismo tiempo. Tres historias intensas y sagaces donde el autor de La Costa de los Mosquitos enfrenta a desprevenidos turistas norteamericanos con una India muy alejada del yoga, el incienso y las películas de Bollywood."

Y Babelia se ha aproximado también al tema con un comentario extenso.